Acerca de

Debo confesarte que a veces me entristece ver las fotos de tragedias, o esas imágenes que son capturadas con el único fin de alarmarnos… y no es por otra cosa; es simplemente que, en lo personal, he descubierto otro tipo de oportunidades a través de la fotografía. Pienso que si una cámara nos ayuda a capturar un momento para poder recordarlo después, definitivamente prefiero retener aquéllos que son realmente importantes.

De cualquier manera, supongo que cada quien decide qué es lo importante para sí mismo. Por eso, para mí, las mejores fotos son aquéllas que me ayudan a capturar la belleza de este mundo. Y mi gran vocación, precisamente, es ayudar a que los demás puedan reflejar en sí mismos lo maravilloso que es el mundo. Por eso me gustan los retratos y el paisaje. De hecho, tengo la teoría de que si tú admiras o eres capaz de descubrir la belleza que te rodea, es mucho más fácil que cuides al mundo, que no lo lastimes; de igual manera, si eres capaz de percibir la belleza en los demás, te será más fácil amarles y ver por ellos.

Como verás, me encantan las personas, y estoy muy agradecida con la vida por poder capturar la belleza de un lugar, de un instante, de mi prójimo. Por eso el proyecto de mi vida es hablar sobre la belleza. Después de más de diez años de tomar fotos, me siento muy bendecida por haber tenido la oportunidad de captar miradas, sonrisas, expresiones… en fin, de reflejar lo mejor del ser humano y de lo bueno que hay en las personas. Y es que si hay una cosa de la que estoy segura, es que el ser humano está llamado a hacer el bien.

Si pudiera dejarte un mensaje, uno sólo, es que la belleza existe. Está en Todo y en todos. La foto sólo es otro medio más de comprobarlo… y más aún: es un medio capaz de cambiar al mundo… sólo que a veces no nos damos cuenta.